sábado, 30 de junio de 2012

QUIERO CREER Y CREO!!!

Creo que es mucho más gratificante dar que recibir, al menos eso es lo que interpreto de cada una de mis sonrisas. Creo en las personas, en su buena fe y en sus ideales, y creo que eso me ha hecho desilusionarme en contadas ocasiones, pero también arriesgarme y abrirme a nuevas experiencias y momentos que otros hubiesen dejado pasar de largo. Creo en Dios, pero a mi manera. Creo que tengo la mejor familia que se podría tener y creo que debería decirles más a menudo que les quiero.

Creo que lo primero es la formación como persona, la educación y el respeto hacia los demás y luego ya llegará la formación profesional y académica, sin lo primero, lo segundo no vale de nada. Creo que una sonrisa de la persona adecuada, en el momento adecuado, podría cambiar el mundo, pero creo que los políticos y los dirigentes están demasiado preocupados en conseguir votos a cualquier precio, de presupuestar para el departamento de defensa y en cómo hacer subir las arcas municipales y propias. Creo que cambiando de perspectiva puedes hacer que el mundo se vea de otra manera y aprender a disfrutarlo.
Creo que es más importante tener a tu lado a la persona adecuada que todo el dinero del mundo, porque siempre me quedaría con las ganas de poder compartirlo con ella. Creo que echando un vistazo al pasado he cometido unos cuantos errores, pero sólo me arrepiento de uno de ellos. Creo que estoy con la persona adecuada por dos grandes razones, no hay día que no me haga sonreír, y no hay día que no se esfuerce por mi. Creo que tengo unos amigos estupendos, pero creo que muchas veces me cuidan más ellos a mi que yo a ellos.

Creo que soñar es gratis, creo que las personas somos capaces de dar mucho más de lo que damos y ser mucho mejores de lo que somos, creo en los detalles. Creo que la vida se disfruta más intentando alegrársela a la gente que tienes a tu alrededor. Creo que tendré un día de cumpleaños estupendo y que este será un buen año, gracias a todos




miércoles, 27 de junio de 2012

DECISIVO MOMENTO

Cada mañana se despertaba antes de que nadie le dijera nada y rápidamente se levantaba, se vestía, iba al baño a asearse y desayunaba. Todos los días la misma rutina; la rutina de la mayoría de las personas.
 
Pero aquel día era especial. Se levantó antes de lo habitual; había dormido mal, despertándose en numerosas ocasiones; algo le tenía intranquilo y él sabía muy bien lo que era.
 
Intentó pensar en otras cosas: en lo que hablaría con sus compañeros, en lo que comería, en lo que haría al terminar la jornada,... no, mejor no pensar en lo que haría al terminar la jornada, porque todo iba a depender de lo que ocurriera.
 
Sabía que cada tres meses pasaba lo mismo. ¡Dichoso papelito que todo lo alegra o todo lo fastidia!, pensaba. Pero las cosas estaban así establecidas y no podía hacer nada para cambiarlas.
 
Sabía ya hasta lo que iba a escuchar de unos labios y de otros según lo que pusiera en aquel papelito. Estaba confiado, creía que escucharía buenas cosas, que sonreirían, que le darían algún beso; pero no pudo evitar llorar de los nervios.
 
Intentaron calmarle, que no se anticipara a lo que no sabía que iba a ocurrir, pero algo le decía que había desaprovechado parte del tiempo y que ahora, llegado el momento de la verdad, ya nada tenía solución y las cartas estaban echadas.
 
Se marchó a la hora de siempre y se despidió con un beso, mientras sus pensamientos le acompañaron durante todo el camino; llegó a su lugar de destino como todos los días. Las horas empezaron a pasar, estaba expectante. Hasta la última hora no le dieron el sobre en el que estaba guardado el papelito que él no debía sacar. Salió del recinto y allí estaba esperándola. Rápidamente le dio el sobre, espero a que lo leyera y vio en su rostro una sonrisa, seguido de un abrazo y un enorme beso.
 
Las notas habían sido buenas, no había suspensos ni tampoco sobresalientes, pero había notables y bienes y para su corta edad aquello era mucho. Sabía que podía conseguir algún sobresaliente, pero también sabía que a los dos días la angustia que había pasado se olvidaría y volvería a sus juegos, a sus distracciones, a los deberes cotidianos.
 
¿Qué pasaría si a nosotros, los adultos, nos evaluaran cada tres meses por nuestro trabajo? 
 
No espero ninguna respuesta, puesto que la mayoría hemos vivido ya el temido día en que nos daban las notas.
 
 
 

martes, 26 de junio de 2012

MOMENTOS DE FELICIDAD

Somos felices los que nos alegramos al abrir los ojos y ver que tenemos todo un día por delante.
Somos felices los que un simple café nos hace despertarnos y ver con claridad todo lo que nos rodea.
Somos felices los que estamos un rato bajo la ducha y agradecemos ese agua que recorre todo nuestro cuerpo.
Somos felices los que podemos decir todos los días que nos vamos a trabajar.
Somos felices los que sonreímos cuando llueve y cuando hace sol, cuando el calor aprieta y el frío es insoportable.
Somos felices los que nos alegramos al encontrarnos a alguien conocido por la calle y nos saludamos o nos paramos a hablar dos minutos.
Somos felices los que recordamos con alegría el tiempo pasado e incluso dejamos escapar alguna lágrima.
Somos felices los que vemos a nuestros hijos abrirse paso, forjarse su vida y nos uniríamos a ellos en ese proyecto de vida.
Somos felices los que disfrutamos de un paseo con los nuestros, aunque sea dar una vuelta a la manzana de nuestra casa.
Somos felices los que un día podemos entrar en un bar a comernos un bocadillo y con él hacemos la celebración más maravillosa del mundo.
Somos felices los que podemos estar horas y horas de tertulia con nuestros amigos en el sofá de casa sin tener que ser hipócritas.
Somos felices los que un plato de nata con fresas nos parece el mejor postre del mundo.
Somos felices los que tenemos por adorno en la nevera de la cocina los dibujos de nuestros hijos en los que aparecemos reflejados con una sonrisa.
Somos felices los que respondemos a la llamada de socorro de un amigo y lo dejamos todo tirado.
Somos felices los que tenemos la casa desordenada y estamos tumbados en el sillón viendo una película y comiendo palomitas de microondas.
Somos felices los que cantamos en casa sin saber el motivo.
Somos felices los que soñamos despiertos y nos imaginamos unas maravillosas vacaciones que quedarán en eso, en un sueño.
Somos felices los que acariciamos a nuestra mascota y le hablamos esperando que nos responda, y en ocasiones, lo hace.
Somos felices los que sabemos que las pequeñas cosas son las importantes.
Somos felices los que no decimos quiero más y más y más, si no que quiero vivir con alegría.
Somos felices los que nos hemos caído mil veces y nos levantamos mil una.
Somos felices los que nos miramos al espejo y podemos ver a alguien que nos gusta.
Somos felices los que entendemos que la vida es sencilla y no hay que complicarla.
Somos felices los que intentamos ser personas cada día.
Somos felices los que la vida nos da una patada y nos volvemos para enseñarle nuestra sonrisa.
Somos felices los que queremos vivir y soñar.
 
Remontando el vuelo de nuevo...
 
 

lunes, 25 de junio de 2012

NO HA SIDO MI MEJOR DÍA...

Ayer fue un dia.....en el que, el aire se llevaba mi alma... en cada suspiro... y cuando no se la llevaba parecia que esta, pesaba más que el cuerpo... y el cuerpo me dolía aun más que el alma...

Ayer fue uno de esos días en los que... aunque los pies caminen... la mente... los pensamientos... se quedan en el punto de partida...

Ayer fue uno de esos días en los que las cosas no me tocan... me aniquilan... las caricias no me hacen bien... me lastiman... los besos no me besan... me duelen y en el que las risas... no me hacen sentir mejor...

Ayer fue un día... en que me da rabia ver... que los que me ven, piensan... que la palidez de mi cara es debida... a un mal de mi cuerpo... cuando... es mi alma la que esta enferma...

Ayer fue uno de esos días en los que me faltan los ausentes y los presentes no son más que acompañantes... frios... remotos... distantes... simplemente porque yo no me encuentro...
Ayer fue un día en el que mi mente a mirado hacia atras... porque delante no hay nada escrito...

Ayer... he oido sin escuchar... he mirado sin observar... he probado sin encontrar ningun sabor, y mi piel ha podido sentir ese tremulo vacio... que hay en mi interior...

Aye fue un dia de los que he huido siempre... de los que he escapado muchas veces, porque cuando llegan parece que nunca se irán...

Ayer fue uno de esos días en los que me doy cuenta de que no soy tan fuerte como aparento o como pretendo ser, ni tan duro como algunos piensan... que todo me parece... un problema sin solucion, que no tengo fuerzas ni para hablar... porque no digo todo lo que me gustaria contar...

Ayer... fue uno de esos días en los que simplemente no estaba... no era...

sábado, 23 de junio de 2012

NADIE DIJO QUE FUERA FÁCIL...

Aqui estoy replanteandome muchas cosas. Preparando el futuro mientras disfruto y vivo el presente,y a la vez olvido el pasado.
 
Un viaje sin planear ha valido, para valorar familia, amigos, mi situacion....mi 50% de vida.
 
Me he dado cuenta de que he cambiado muchisimo estos ultimos 5 años... y que aun me quedan cosas por cambiar.
 
Ahora viene lo nuevo....


...eso si, a tu lado.

jueves, 21 de junio de 2012

YO QUIERO SER COMO ELLOS...

Era una niño extraño, raro, diferente, quizá...especial, no encajaba en las circunstancias que me habían tocado vivir... aunque pienso que cualquiera que hubiese sido mi situación, se habría revelado de igual manera... ya que lo que realmente me ocurría es que era inconformista... necesitaba alimentarme constantemente de mi entorno... no podía pasar sin que algo, alguien... llamase mi atención... sin que algo intrigue mi curiosidad inagotable... rasgos que marcan tu carácter para el resto de tu vida.

Me había convertido en hombre... casi integrado en aquella alborotada marea... llamada sociedad... mis ojos esconden aun esa curiosidad casi intrépida, esas ganas inagotables de aprender de los demás... y bailan al son del movimiento de su entorno... buscando siempre algo... de pronto mis pupilas se encendieron... con un brillo distinto... al detenerse en una imagen que evocó toda mi infancia... y así comenzé a explicarme...

-"recuerdo un episodio, cuando niño... con chaqueta y corbata de chicle y zapatitos de charol... mirando a través de la ventana trasera del coche de mi padre... ver unos niños jugando con sus ropas desgastadas... sucios... corriendo por las calles llenas de charcos formados después de la lluvia... recuerdo la angustia que sentí... la envidia que esa escena provoco en mi pequeño ser... mire a mi padre y le dije -yo quiero ser como ellos...- no recuerdo todo el argumento aplastante que me dio mi padre sobre las diferencias, tanto de número, como social y cultural.... solo recuerdo que ese día me di cuenta que yo no era como él... y decidí que quería ser como ellos... sentirme libre... "

Libre de las opiniones de la gente... de trajes incómodos y de largas tertulias con café y pastas en casa de mi tía Sete ...fingiendo divertirme balanceándome sobre una mecedora escuchando las conversaciones intrascendentes y generalmente tendenciosas de las personas mayores y jugando con artilugios que no entendía muy bien para que los necesitaba,... si ni siquiera podía mover los dedos para sujetarlos!!.....
 
Mi vida, mi enorme timidez, era mi cárcel... y debía escapar, volar como aquellos niños... que se lanzaban al río... correr descalzo por los charcos... así me gustaría vivir... y todo eso hasta ese momento no lo entendí... hasta que volví a ver esa imagen y revivir esas emociones que un día sentí... que de alguna forma irresistible aun escondo bajo mi piel... porque me estremezco solo de imaginar... ese tipo de libertad... libertad que censuramos con nuestra aptitud acomplejada... maquillada con aires de superioridad... por creernos lo que tenemos... cuando no sabemos en que creer... libertad que mermamos al comprar un articulo de marca... fabricado en algún remoto pueblo, por esos niños que han dejado de correr... pero no para ayudarles a crecer... ni siquiera para que nos salga dicha prenda mas barata... si no para engordar los bolsillos de aquel esclavizador... libertad que robamos con tanta monopolizacion industrial, educativa, llamándola integracion...
 
Qué poco sabemos de la vida... y nada sobre vivir...


miércoles, 20 de junio de 2012

MI REGALO

Quiero regalarte un ratito de mi tiempo, un abrazo semiroto y una caja vacía de bombones… para que en ella guardes los recortes de nuestras palabras. 

Un regalo que sea único, tal vez pinte un unicornio de color azul para ti, puede que plante mil margaritas en la A-2 por ti o simplemente te regale un cenicero envuelto en papel de periódico con la típica frase de “espero que te guste”

Puede que ya te haya hecho el regalo más bonito, tal vez no lo hayas abierto aún…

Quiero hacerte recordar lo que vamos dejando atrás, puede que te regale una peonza con las veinticinco pesetas puestas en la cuerda, tal vez te regale una bolsa de canicas con la típica de acero, la negra y la blanca entera, un taco de cromos o un puñado de chapas.

Quiero que veas que el tiempo no se puede medir en años, sólo en momentos y recuerdos… Piensa que un día duermes y despiertas diez años después, no, no tendrías diez años más… el tiempo se ha detenido para ti, tal vez tu cuerpo será más triste, pero tú tendrás la misma edad con la que te fuiste a dormir.

No quiero regalarte un simple momento, un simple beso o simplemente un cuerpo, quiero regalarte algo grande, insólito, quiero regalarte… algo atípico, simbólico… algo que se convierta en mito. Ser “aquel” que te demostró que se puede volar sin alas y caminar de alma en alma. Quiero hacerte un regalo, que no lo puedas romper y con pegamento arreglar…

lunes, 18 de junio de 2012

REGÁLAME UN INSTANTE...

Como cada cierto tiempo me enfrento a ti, como cada cierto tiempo me gusta escribirte sin más… me gusta recordarte mi querido... “instante”, que aunque seas solo eso un momento, un segundo, algo efímero… con el tiempo dejas una huella imborrable en la vida.
 
Instantes que deseas volver a la niñez… volver a revivir una infancia sin problemas, sin temores y sin miedos… volver a ser feliz con tan poco.
 
Instantes que solo recordarlo hace que el cielo se vuelva negro, que la luz desaparezca, que las lagrimas se adueñe de tu rostro… y que llegado un determinado instante decides levantarte y afrontarlo sin más…. y es ahí cuando sabes que esta vida es para valientes que saben y luchan por todo aquello que siempre desean.
 
Instantes tan tiernos… instantes tan mágicos… instantes tan entrañables… instantes tan alegres… instantes tan únicos… que por desgracia hacen que sean solo eso un instante… pero que se convierten en eterno a lo largo de nuestra vida… solo tienes que cerrar los ojos y… recordarlos.
 
Instantes en los que desearías desaparecer… ser transparente que nada ni nadie te moleste… instantes en que la soledad es la palabra más deseada y anhelada por tantos… instantes donde nuestro paisaje es un lugar perdido y nuestra compañía… la soledad.
 
Instantes para compartir con un amigo… instantes donde una barra de un bar puede convertirse en tu confesionario… instantes donde compartir tus recuerdos, tus sueños, tus fracasos, tus éxitos… instantes donde ayuda aliviar las penas y avivar la alegría y las sonrisa.
 
Instantes en los que las palabras sobran… instantes de silencios profundos… instantes en lo que buscas la complicidad de otra mirada… instantes donde te refugias y te sientes seguro en otros brazos… instantes en el cada suspiro hace que tu alma se sienta más viva que nunca… instantes en los que anhelas aquel beso que un día te hizo volar al cielo… instantes en los que supiste que el amor poco a poco se adueño de tu corazón.
 
Como cada cierto tiempo me enfrento a ti… y volveré hacerlo diariamente… porque me das y me quitas tanto mi querido “instante” que hoy sé que esta vida está formada por ti… por tus instantes… y ni nada ni nadie podrá cambiármtelos, ni quitármelos… porque tus instantes, son tus momentos y tus momentos es tu vida… por ello debes saborearlos, disfrutarlos y vivirlos como si fuese el último…. instante. 


ESCUELA DE PADRES

En mis tiempos escolares, recuerdo que había algo que se llamaba "Escuela de padres". Ahí acudían algunos padres y les debían dar  pautas para el comportamiento, la enseñanza y la educación de sus hijos: nosotros.

No sé si debió dar mal resultado puesto que lo suprimieron.
 
El caso es que me pregunto ¿quién enseña a ser padre o madre?.
 
Los que lo somos actualmente tenemos una difícil tarea con nuestros hijos, al igual que la tuvieron nuestros padres, pero hay algo que cambia completamente: la sociedad que nos rodea.
 
Cada cuál hará lo que quiera con sus hijos y les enseñará y educará como mejor sepa, al igual que hago yo. La sociedad que nos rodea llena de problemas, fracasos, odios, injusticias, falsos ídolos, etc, ya se encargará de tirar por tierra todo aquello en lo que "trabajamos" diariamente.
 
Quizá estaría bien que volvieran las "Escuelas de padres", pero no para enseñarnos cómo educar a nuestros hijos, sino para enseñarnos cómo hacer que sobrevivan a esta sociedad y a este futuro que se les presenta. Me gustaría saber quién es el sabio que tiene las respuestas y quién es el valiente que se atreve a enfrentarse a ella sin miedo a ser aniquilado.
 
Quizá las pautas sean ahora obligarles a  ver las noticias en la televisión, enseñarles a pisotear al de al lado con tal de conseguir lo que quieren, decirles siempre que sí a todo, darles la razón aunque no la tengan.... Crearemos auténticos monstruos, pero serán monstruos líderes, con poder.
 
¡Qué pena que hayamos perdido valores!. ¡Qué pena que nuestros hijos ya no sean niños!. ¡Qué pena que no podamos volver a los tiempos de antes y ser simplemente padres sin tener que luchar contra la sociedad!. 

domingo, 17 de junio de 2012

TORNAR LAS PALABRAS EN REALIDADES

Quiero despertar sin sonidos de violencia, sin notas en mi agenda que hagan rabiar mi conciencia, quiero creer aún en las personas, que su capacidad de asombro sigue latente, que un amor fraterno existe; quiero entender que el respeto entre los humanos es inherente a sus acciones, que la barbarie sólo concierne a aquellos carentes de una fe en sí mismos, porque sus actos son frutos de sus complejos; quien no afirma sus principios es fácil presa de la ignorancia. 

Quiero suponer, que la gente es lo suficientemente madura para discernir lo que más le conviene, sustraerse de consentir anomalías que dañen su comunidad, entiéndase por principio, su familia, a sus amigos y seres queridos. 

Quiero enfrentar mis miedos, dejar de callar y parecer endeble ante la injusticia, ser capaz de señalar los abusos contra el más débil, añadir una esperanza a quien casi la pierde...

Quiero vivir con la convicción de un mejor futuro, un mejor espacio para nuestra descendencia, un mejor legado, no que borre la turbulencia que hoy existe, sino que cuente cómo lo pudimos superar...y si quiero lograrlo...emprenderé la marcha a contracorriente (otra vez más), porque quiero ser honesto conmigo mismo y con los que me rodean, contribuyendo con mi granito de arena a mejorar este mundo en el que vivimos.


sábado, 16 de junio de 2012

HAY TRENES QUE SOLO PASAN UNA VEZ EN LA VIDA...

...pero hay autobuses cada media hora.
 
Asi que nunca es tarde para nada.
 
Podria decir que acabo de terminar de sufrir la transformacion mas grande de mi vida. Aunque creo que en la vida uno nunca deja de tranformarse, de cambiar, de aprender... algunos para mal y otros para mejor.
 
Yo no sé como lo estaré haciendo, solo sé que nunca he sido más yo mismo, nunca he sido tan fiel a mis pensamientos y sentimientos.
 
No me considero una persona fuerte...valiente si, pero no fuerte... pero me he dado cuenta que lo soy mucho mas que hace algun tiempo, y eso me va fortificando poco a poco cada vez mas.
 
Antes cualquiera que pudiera leer mi mente saldria despavorido del lio que habia dentro... ahora... solo quedan atar algunos cabos sueltos, de cosas no tan importantes en la vida.
 
He tenido un bajón... pero que es un tropiezo en un escalon para mi, despues de haberme caido tantas veces por las escaleras?...
 
Asi que dentro de 30 minutos sale el proximo bus... y yo me subo!!!


viernes, 15 de junio de 2012

VIDAS VACÍAS

Hay gente que discurre por la vida sin "demasiadas complicaciones", dedicándose a ver dónde esta les lleva y dejando que otros tomen las decisiones por ellos mismos. Gente que vive en torno a la vida de otros, entrometiéndose en ésta, ya que la suya parece estar vacía. Todos conocemos a alguna de estas personas, que probablemente están cerca de nosotros, tal vez algún familiar cercano.

Yo siempre estoy buscando un sentido a mi vida, siempre luchando por mis objetivos, por lo que yo creo que debo hacer, por lo que busco y más tarde o temprano acabo encontrando, aunque en el camino haya días que no se hacia dónde voy, o que pienso que no puedo llegar.

Pero ésta gente, se dedica a dejar los días pasar, así sin más. Conviven con una pareja que no les gusta, pero que, como ya veían que se quedaban solos no les quedó más remedio que taparse la nariz y pasar por el aro. Y después el pastel se descubrió, como no podía ser de otra manera pues ya se veía venir, y se ven atrapados en una situación de la que tampoco quieren salir. Se dejan llevar y se hacen viejos sin más.

Y por qué me fastidia esto a mi, pues me fastidia porque no aguanto que estas personas me ronden, y tampoco aguanto que vivan mi vida, porque es MÍA y me ha costado mucho llegar hasta aquí, pues siempre he luchado por lo que he querido y en lo que he creído.

Ya alguna vez he dicho que si quieres algo con todas tus fuerzas, el universo entero conspira para que lo consigas. La frase no es mía, es de Paulo Coelho, pero la hago mía porque cuando leí por primera vez ese maravilloso libro que es: "El Alquimista"; en mi vida ya había conseguido cosas que deseaba con todas mis fuerzas, y no me refiero sólo a cosas materiales.

Pero todo cuesta, y a veces pienso que en mi caso mucho más, por mi forma de ser en su mayor parte, porque soy como soy y no de otra manera. Pero yo se que a veces me han ayudado, por supuesto que mi familia y mis amigos de verdad lo han hecho, pero yo me refiero a otro tipo de ayuda. Y he llegado a la conclusión de que:
La casualidad no existe, existe la causalidad.
Algún día hablaré sobre ella...

Pero volviendo a mi razonamiento inicial, esa gente cada vez me “estorba más”, porque entiendo que sólo tenemos una vida y hay que VIVIR nuestra propia vida y dejar que los demás vivan la suya. Ya se que ni yo mismo me entiendo cuando escribo estas cosas pero en el fondo sí se por qué lo hago… 

jueves, 14 de junio de 2012

ECHAR DE MENOS

Cuando me explicaron que era echar de menos algo, me mintieron.

No es echar de menos querer verte, tampoco es querer que estes aquí.
 
Echar de menos es la necesidad de saber que me miras igual, que me quieres igual, que no has cambiado nada, que lejos o cerca te ríes de la misma manera, que sonríes de la misma manera cuando me ves y sabes que te estoy mirando, que te enfadas y te desesperas igual.

Echar de menos es saber que no ha cambiado nada, que cuando vuelve cada día todo es igual como si no hubiera pasado el tiempo.

Que seguiré teniendo los pelos de punta cuando me abrazabas por la espalda, que te reirás aunque siempre cuente los mismos chistes, que te abrazaba aunque el calor sea asfixiante.

Se sabe que echas de menos de repente, a tu cuerpo le falta algo, algo que no sabes que es pero que necesitas, se te queda dentro como si tuvieses una piedra en el zapato, está dentro y quieres que salga.

Creo que necesitaba tantas palabras para decir que sí, que te echo de menos aunque estás, que viene el verano  y que quiero que el tiempo pase rápido y lento a la vez.
 
Cómo te echo de menos... 


miércoles, 13 de junio de 2012

UN ARTE OCULTO

Durante mucho tiempo he creído que el arte más difícil de todos era la música; me maravillaba que con tan sólo siete notas se pudieran llegar a crear composiciones tan fantásticas que, unas veces te alegran y otras te hacen soltar alguna que otra lágrima.
 
A medida que pasa el tiempo mis sentimientos han ido cambiando y, en el restringido mundo de las artes, creo que falta una y que, desde mi punto de vista, es la más esencial: el arte de escuchar.
 
odos tenemos la necesidad de que nos escuchen, de poder decir aquello que pensamos o que sentimos sin esperar nada a cambio, sin respuestas, tan sólo tener cerca esa persona que es capaz de estar atenta a aquello que le decimos y, en sus ojos, vemos que realmente nos oye y nos escucha..
 
Hay veces en la vida en que te das cuenta que las personas tienen las orejas simplemente para llevar pendientes, para sujetar las gafas y, en los casos más extremos, para separar la cabeza; pero llega un día, en que sin darte cuenta, encuentras a una persona que realmente tiene las orejas para escuchar y, lo que es mejor, para escucharte.
 
No hay nada más digno de agradecimiento en este mundo que poder expresarte y que alguien te escuche, pero para ello debemos ser los primeros en escuchar y eso no lo enseñan en ningún sitio.
 
Vivimos en el mundo del yo y sabemos conjugar muy bien los verbos: yo digo, yo me quejo, yo protesto, yo pido,... pero ¿dónde está yo escucho?, seguramente perdido en alguna parte de nuestro cerebro.
 
Como personas deberíamos buscar la licenciatura en el arte de escuchar y, al final de nuestra vida, poder decir que la hemos conseguido; no es tan difícil, todos lo llevamos dentro, simplemente tiene que salir al exterior y dejar de oír para comenzar a escuchar.
 
 

martes, 12 de junio de 2012

NO TENGO TRASTERO

En mi casa no hay trastero; sí, ese cuarto que, como su propio nombre indica, sirve para guardar trastos.
 
La mayoría de las personas que conozco tienen trastero en su casa y, casi siempre, protestan por la cantidad de cosas que tienen acumuladas y que no sirven para nada; lo cual viene acompañado de la cantinela: "cualquier día bajo y lo tiro todo".
 
Así tendríamos que ser con nuestros sentimientos, esos que están guardados en un rincón y que, al fin y al cabo, no son más que trastos y que, de vez en cuando, salen al exterior y nos hacen daño.
 
Tendría que existir no un trastero sino un "maravilladero"; un lugar en el que sólo hubiera cosas bonitas que han pasado a lo largo de nuestra vida y que nos gusta ver, tocar; que nos traen sensaciones agradables de tiempos pasados: los dibujos de nuestros hijos cuando eran pequeños, ésos en los que los padres siempre salían con una sonrisa y no eran unos pesados; recuerdos de sitios que visitamos y que nos hicieron disfrutar; pequeñas cosas de nuestra infancia que fueron realmente importantes,...
 
En nuestro corazón y en nuestra mente sólo tendría que haber sitio para las cosas buenas; las personas que aportaron algo especial a nuestras vidas, aquellos pequeños momentos en que fuimos felices y no queremos que desaparezcan, los buenos momentos que pasamos en familia, con los amigos.
 
Suelo ser de las personas que no guardan todo, pero de un tiempo a esta parte he aprendido que lo malo, lo desagradable, aquello que me hace daño, no tiene que tener cabida en el trastero de mi cuerpo; así que me he estoy desprendiendo de todo lo negativo y sólo guardo lo bueno. Es tarea difícil y complicada, pero es algo que ayuda a avanzar, a seguir creyendo en las personas y, sobre todo, en uno mismo.
 
 
 

lunes, 11 de junio de 2012

HAZME COSQUILLAS

Yo, como todos, también necesito reír. También necesito esas manos que se acercan sigilosas a mí y me atacan, me hacen soltar las carcajadas más grandes que haya recordado, hacen que me duela el abdomen y crea que la comisura de mis labios se vaya a romper en dos.
 
Yo, como todos, también necesito tumbarme. También necesito que mi cuerpo se relaje y que disfrute del silencio hasta que alguien lo interrumpa para hacerme reír, para disfrutar, para volver a ser una niño.
 
Yo, como todos, un día fui pequeño, y probablemente, cuando alguien me vio en mi sillita de paseo se acercó y me hizo una cosquillita, a la que yo seguro que respondí con una sonrisa. Fui creciendo y me seguían gustando las cosquillas, incluso llegaba a hacer batallas, a ver quien aguantaba más sin reír (yo siempre perdía).
 
Ahora buscamos quien nos las haga; quien sepa meter esos dedos en nuestro corazón y en nuestro pensamiento y nos haga un simple gesto, algo parecido a una cosquilla, que nos alegre un pequeño rato de nuestras vidas. ¿Por qué no podemos volver a las batallas de cosquillas? ¿Por qué tenemos que ser adultos serios y respetables, sin buscar ese espacio para disfrutar, para sonreír, para soltar una carcajada?.
 
Quizá nos veamos demasiado “mayores” para que venga alguien a hacernos cosquillas, como cuando éramos pequeños; pero se las pueden hacer a nuestro corazón con una palabra amable, con un gesto bonito, con una sonrisa cómplice, con un beso robado,…
 
Hagamos cosquillas a los demás y dejemos que nos las hagan; quizá nuestro perfecto mundo de adultos se verá lleno de alegría y de risas que por un momento nos harán ver lo equivocados que estamos en tantas y tantas ocasiones.

viernes, 8 de junio de 2012

RATÓN PÉREZ

Hoy estamos de fiesta en casa: ¡ Ha venido el Ratoncito Pérez!.
 
Ayer por la noche hubo que dejar al gato con la puerta cerrada para que no lo asustara y así se pudiera llevar el diente y dejar alguna sorpresita. Nervios y más nervios y no poder dormir.
 
Todos en nuestra mente nos hemos imaginado cómo sería ese ratón que es capaz de traer desde una moneda hasta un cuento y a todos nos hubiera gustado ver su casa construida con los dientes que ha ido recogiendo por todo el mundo; y, por qué no, también nos hubiera gustado ser ese ratón capaz de, en una noche, recoger todos los dientes, como pequeños tesoros, y dejar cualquier pequeño detalle a cambio.
 
Luego nos hacemos mayores, y a algunos los ratones pasan a darles asco y pegan chillidos cuando ve alguno. ¿Ya no nos acordamos de la ilusión con que esperábamos al señor Pérez?.
 
Sería bonito poder dejar algo nuestro que ya no necesitamos y, a la mañana siguiente, encontrar una sorpresa maravillosa. Sería bonito no olvidar que alguien tuvo pequeños detalles con nosotros hace tiempo y ahora le damos de lado e incluso, si podemos, le damos hasta masacrarlo.
 
Dejamos marchar de nuestro lado a todos los Ratoncitos Pérez que han pasado por nuestra vida y, con ellos, se van muchas de nuestras ilusiones, poder dar y recibir, poder sentir ese cosquilleo en el estómago que dan las pequeñas sorpresas que alegran nuestra vida diaria, poder enseñar ese feo agujero en nuestra boca que es todo un símbolo de victoria.
Pequeñas cosas en un mundo de pequeños del que los adultos somos cómplices y no queremos que pierdan, pero que nosotros hemos perdido; pequeñas ilusiones como pequeño es el ratón.
 
 

jueves, 7 de junio de 2012

UN ACTO DE VOLUNTAD...

"Nada es producto de la casualidad" siempre despierto con esta frase en mi mente, todo cuanto acontece es producto de nuestros actos, consecuencia de nosotros en el entorno, leí hace poco en un libro que llegó a mis manos producto del destino que "la vida se resuelve con el mismo transcurso de la vida", la convicción en lo que hacemos es el impacto que provoca en nuestro destino, yo estoy conciente que cada hecho que forma parte de mi historia está marcado por un propósito, tal vez en algún momento no acepté las consecuencias, por no parecerme agradables a mi vida, sin embargo, al paso del tiempo, lo he asimilado como parte de mi crecimiento interior, de esta alma tan inquieta que me habita; he tenido personas maravillosas a mi lado, con las que he vivido momentos por demás interesantes, y también experiencias dolorosas en su momento, que sólo han fortalecido la debilidad de mi humanidad, ahora ya superadas. Hay personas que han marcado su huella en mi camino, tomando rumbo parelelo a mi destino, pero sin que por ello hayan salido de mi mente y de mi interior, viven aquí muy dentro, tatuados en un espacio de mi alma, guardado para ellos, decir que son recuerdos, es decir que quedaron en el pasado, y no es así, existen, son parte de mi presente porque los mantengo conmigo, por alguna circunstancia les invoco y permanecen actuales, no son memorias, son objeto de cuanto hago aún sin verles, sin palpar sus manos, sin tocar sus rostros, sin sentir la mirada que penetra mis ojos, tratando de adivinar lo que pienso. 

Que escriba este texto, no es casualidad, sé que pueden por alguna razón leerlo, o escuchar a alguien que lo leyó, o por un juego de manos sobre el teclado, encontrarlo y enterarse que siguen aquí conmigo.


miércoles, 6 de junio de 2012

REDES DE AMISTAD

Para muchos las redes sociales son sitios donde abunda el peligro, donde los delincuentes están a la espera de su presa, donde no puedes encontrar más que tonterías.
 
Yo pertenezco a varias de esas redes sociales que tanto dan que hablar y, sinceramente, para mí es un sitio más de reunión entre conocidos y, hasta en algunos casos, de amigos.
 
Siempre tendemos a ver el lado negativo de las cosas; si nos enteramos de algún caso con final trágico, automáticamente todo pasa a ser igual.
 
Respeto a aquellos que no comparten la creencia de que las redes sociales son algo bueno, pero no estoy de acuerdo con aquellos que dicen que solamente son sitios para perder el tiempo.
 
A través de las redes sociales puedes encontrar a personas maravillosas, al igual que en la vida no virtual; puedes entablar lazos de amistad y conocer un poco más lo que ocurre en el resto del mundo.
 
Igual que en nuestra vida cotidiana huiríamos de una persona que va con un arma, que profiere insultos, que desprecia todo y a todos, en nuestra red social podemos borrar de un plumazo a aquellos que nos hacen sospechar de un comportamiento poco correcto.
 
Seguro que me recriminan que no podemos ver en persona a nuestro interlocutor; pero, en cierto modo, es una ventaja: conoceremos sus opiniones, sus gustos, sus ideas y no nos dejaremos engañar por su físico.

No quiero convencer a nadie para que entre en una red social; ya somos mayores para saber lo que debemos hacer y lo que no;  simplemente evitar que se realicen comentarios sobre algo que no conocemos y que, para muchas personas, es un lugar donde pueden encontrar la amistad que no hay en su vida “real” y que llena ese vacío que da la sociedad actual.

lunes, 4 de junio de 2012

MENTIRAS

Desde pequeños nos enseñan que no debemos decir mentiras, que es algo muy feo. Conforme vamos creciendo nos hablan de las “mentiras piadosas”, ésas que no nos hacen sentir culpables de lo que decimos, pero que, al fin y al cabo, son mentiras.
 
Llegamos a ser padres y volvemos a inculcar a nuestros hijos que no deben decir mentiras, que hay que ir con la verdad por delante.
 
Es extraño, pero somos nosotros los que nos decimos mentiras y nos las creemos; creemos que el día va a ser mejor, que los problemas se van a solucionar, que todo volverá a los tiempos en que no existía ningún contratiempo y éramos felices.
 
Seguimos mintiendo, no a los demás, pero sí a nosotros mismos, quizá por ese deseo que todos albergamos de ser felices, de olvidar las preocupaciones cotidianas, de por unos instantes hacer que nuestros sueños se hagan realidad.
 
Quien no se ha dicho “hoy me va a ir bien”, “esta situación va a cambiar”, “hoy nada me va a fastidiar el día”, y lo hacemos aún a sabiendas de que todo va a seguir igual, que la rutina nos invade, que los sueños se quedan en eso: en meros anhelos.
 
No es bueno mentir; estoy en contra de cualquier tipo de mentira, pero no estoy en contra de los sueños, de intentar hacernos la vida más feliz con ilusiones, con planes de futuro. Es difícil separar esa pequeña línea que hay entre la mentira y la ilusión, entre crearnos sueños y creernoslos, entre mentir y soñar. ¿Quién sabe si siendo mentirosos somos más felices o más desdichados? Lamentablemente sólo el tiempo nos lo dirá; yo, por si acaso, seguiré soñando y diciéndome alguna que otra mentira piadosa.